Cómo llegan al libro
Fogwill-Sasturain. Desgrabación/2.
Viene de la parte uno.
Tabarovsky: Una pregunta un poco trivial. ¿Cómo llegan ustedes a leer un libro, a conocer un libro o un autor? ¿Por qué medios? ¿De qué manera?
Sasturain: En general por referencia. Mucho por referencia de otros autores, me di cuenta. Siempre fui un lector muy despelotado, muy desordenado. Es lindo… Como los poetas traductores de poetas, nada mejor para conocer un poeta. Yo soy mal lector de inglés y francés, entonces los poetas me comunican con los poetas. Un buen poeta en castellano que traduce un autor del inglés o del francés: puedo leer por ahÃ, puedo conectar por ahÃ. Me pasó con Marcelo Cohen y Phillip Larkin. A Larkin me lo perdÃa, lo tradujo Marcelo, lo pude leer. Y después los autores que hablan de otros autores. Yo empecé a descubrir gente a partir de lecturas de Borges. Y si leés a Onetti te va a llevar a Faulkner y te puede llevar a otros (…). Tipos como Henry Miller, yo lo conocà a Cendrac, por ejemplo, por Miller. Los caminos para esas cosas son muy raras. Y después los amigos. Pablito De Santis me dijo “leÃste a Leo Perutz”, lo habÃa visto en los locales viejos.
Fogwill: Yo no sabÃa que existÃa.
Tabarovsky: Juan, entonces, en lo que decÃs, no veo reseñas, no veo vidrieras en las librerÃas, no veo contratapas.
Sasturain: Ahora no. Cuando era pibe, cuando era muchacho sÃ. LeÃa novedades, leÃa lo que salÃa. Esperaba la novela de un tipo nuevo. Eso es lindo para charlar. (…)
Pérez Morales: Es un placer elegir un libro que no tenga ninguna crÃtica, que no te haya llegado por ningún amigo. Cuando te viene por un amigo sigue perteneciendo al club de comentarios. No salÃs del cÃrculo. A veces acá me gusta agarrar algo que me guste la tapa. Que no tenga nada que ver con crÃtica o comentarios. Leer más a lo bestia.
Tabarovsky: Vos, Quiqué, ¿cómo llegás a un libro?
Fogwill: Generalmente lo leo en borrador antes de que se publique si me interesa. Me interesan esos que me llegan. Pero los últimos dos libros que compré en esta librerÃa (¿puedo decir marcas? En la Boutique).
Uno lo compré por la tapa. El de un tipo que cuando empiezo a recomendar siempre digo Pablo Suárez, pero no es Pablo Suárez, es Pablo Ramos. Y me alegra mucho porque es un buen libro. Perdón, no. Es un gran lector, no sé si es un buen libro. Es desparejo, tiene redundancias, tiene exageraciones del mismo truco pero no se agota en el mismo truco, sigue narrando.
Y otro lo compré por antÃtesis, porque me parecÃa odioso el personaje que lo escribió. Adrián Paenza. Era un taradito que estaba a la sombra del gordo Lanata en la televisión. Imaginate, era un tarado el tipo. La gente empezó a hablar de Adrián Paenza, Adrián Paenza. Y me compré el libro. Quedé encantado. Compré uno que es Matemáticas estás ahÃ. BuenÃsimo. Realmente una obra maestra.
Tabarovsky: Ahora espectativas realmente por un autor… Vos [Fogwill] me dijiste “está por salir una novela del Polaco Chejfec” y yo vine pregunté cuánto salÃa y la compré al dÃa siguiente. ¿Eso no existe más?
Sasturain: A mà no me pasa. A mà no me pasa ahora y no me pasa desde hace tiempo. Y justifica lo que decÃa al principio, que estoy bastante descalificado para estas cosas. Me pasaba, por eso creo sà que hay épocas de lectura. No leemos igual a los 20, a los 30, y en algún momento uno empieza a leer de otra manera. Y que las lecturas formativas o deformativas, que te golpean, que te marcan el rumbo, que te orientan, son las primeras. Uno está mucho más atento de lo que sale, a estar al dÃa cuando tiene veitipico, treita y pico de años. Después no creo que mengüe, pero de algún modo tenés una actitud mucho más relajada, menos necesidad de respuesta “leÃste tal cosa, leÃste tal cosa: no sé, voy a ver”. Entonces en un momento dado la relación con la literatura se relaja. Y parece mucho más saludable eso, pero hay tiempos, hay momentos.
Fogwill: Esto va a parecer un chivo de Alfaguara. Vos hablaste del Polaco. Yo compré como cinco libros del polaco.
Sasturain: ¿Cuál es el polaco?
Fogwill: Chejfec. Baroni, un viaje. La leà en pantalla, cuando la escribió. Me pareció excepcional. Pero si no hubiera conocido al Polaco, si no lo hubiera leÃdo en pantalla, no lo hubiera regalado pero lo hubiera comprado para mà por la buena tapa que tiene.
En cambio, hay un libro maravilloso, o que a mà me encanta, porque es lo más light que pueda producir Mario Levrero que salió en España con una tapa nobilÃsima, de la editorial Caballo de Troya. Que es una especie de caballo, la sombra de un caballo de Picasso y nada más. Uniforme en todos los libros. Y acá salió en Sudamericana con una cajita de hamsters. Estoy seguro que es una de las obras de arte que roba de internet la hija de Gloria López Loussac. Tres de los mÃos salieron con arte robado de internet. Algunos los pude identificar. Y un cuarto libro prohibà expresamente que se robara de internet y se robó: Vivir afuera, que tiene esas palmeras, vienen de internet. Unas palmeras grises que parece la propaganda de venga este año a Cancún que está nublado.







