Primer Diálogo
La Feria del Libro organiza el ciclo Diálogos de Escritores Latinoamericanos.
Informe: Prensa de la Feria del Libro.
Hubo encuentros y coincidencias en la primera jornada del Diálogo de Escritores Latinoamericanos. Los argentinos Claudia Piñeiro y Marcelo Cohen oficiaron de anfitriones de la mexicana Guadalupe Nettel, el chileno Alejandro Zambra y el colombiano Tomás González. Luego de la bienvenida de la Directora Ejecutiva de la Feria, Gabriela Adamo y del Ministro de Cultura porteño, Hernán Lombardi, el coordinador del encuentro, Patricio Zunini convocó a la palabra a los invitados.
La falta de circulación de sus libros por el vasto continente, por lo tanto, la dificultad para leerse fue la idea con la que todos estuvieron de acuerdo. El intercambio también estuvo puesto en cómo llegaron a conocer al resto de los autores de la mesa y cómo llegaron a acceder a esos textos.
Marcelo Cohen abrió la charla expresando su sensación de estar viviendo un momento en el que el clima es de optimismo para América Latina. “Sin embargo, aún no está encarnado en todos nosotros este espíritu de continente único. Reuniones como estas podrían servir”, dice. El reciente ganador del Premio de la Crítica por su novela Balada, opinó que “la construcción de un continente homogéneo vino por el impulso de los grandes grupos editoriales españoles”. Para Cohen, como decía Alejo Carpentier “ver en una iglesia un ángel tocando el charango, eso es Latinoamérica, una metáfora”.
A su turno, Claudia Piñeiro lanzó: “hoy no hay nada que provoque una bomba de estruendo, menos un autor latinoamericano. El acceso va por otras vías, por la curiosidad, por el azar. Por eso creo que tenemos una función fundamental que es derramar lo que leemos como forma de hacer circular la literatura”. ¿Cómo llegó a estos autores? “Cuando vi aquella famosa lista que se hizo con los 39 autores menores de 39 me di cuenta de que no conocía más que a los dos argentinos. Busqué al resto para escuchar su voz, conocer sus mundos”. Y aunque confiesa que le costó mucho encontrarlos, hoy, cinco años después, ya lleva leí ;dos a 15 autores de esa lista.
Llegado desde Colombia, dice Tomás González que se formó como escritor con el boom latinoamericano de finales de los años 60, principio de los 70, con excelentes y variados modelos como Juan Carlos Onetti, Julio Cortázar. “Siempre me sentí latinoamericano. Después la historia, el reflujo político y cultural se fragmentó y fue doloroso. Pero ahora estamos viendo las primeras señales de que el péndulo comenzó a moverse en dirección hacia la construcción cultural de la identidad de América Latina”, se esperanza. “Al momento de escribir sigo considerándome en el país latinoamericano. Estos eventos ayudan, es solo cuestión de tiempo”.
Alejandro Zambra cuenta que Chile no tiene la autonomía editorial que existe en Argentina y que eso es lo que le entusiasma de venir a Buenos Aires, porque es una referencia para los chilenos. “Los lectores somos como adictos buscando drogas”, arroja. El auditorio ríe y el resto de los autores también: entienden de lo que habla.
Mientras confiesa que la apabulla ver tanto público, Guadalupe Nettel cuenta cómo llegó a la experiencia de la literatura pero sobre todo de la lectura. Pasó de una época en la que en México solo se leía a los mexicanos, y por supuesto, a los grandes de la literatura universal. Luego vino la formación en Francia donde leía a los popes franceses, y gracias a una tía lectora se introdujo en los textos de Jorge Luis Borges. De su mano vinieron también Julio Cortázar, Adolfo Bioy Casares, Juan Carlos Onetti y Horacio Quiroga. “Luego regresé a Francia y descubrí que a ellos les pasa lo mismo. Los francófonos tienen también muchas di ficultades para leer autores en su propia lengua. Cuando vemos los esfuerzos de las pequeñas editoriales, sobre todo en Argentina, dan ganas de que distribuyan su catálogo por todo el continente”.
Natu Poblet y Carlos Clérici, del programa Leer es un placer, aportaron su parte leyendo fragmentos de los trabajos de estos autores, para empezar a darle forma a esta nueva generación que empieza a encontrarse.
