Juvenilia
Poco tiempo atrás me preguntaba en qué andaba la juventud vernácula en materia literaria; cuáles eran sus inquietudes, su visión de la vida, reflejadas en producciones artísticas. Fue por eso que me volví un habitué del clásico deambular bohemio con los poetas y, por qué no, un lector aprendiz –no menos voraz- de aquellas obras consideradas por escritores o críticos avezados como hitos en el acontecer actual.
Fue entonces que me acerqué a una antología de poemas, seleccionada por Clara Muschietti y Carolina Sborovsky, editada con el sugestivo nombre de Lo humanamente posible bajo el sello de la editora El fin de la noche, entre los que se encuentra Marina Mariasch, Pedro Mairal, Fabián Casas y una docena de otros autores que proponen distintos contenidos. La soledad urbana, la pobreza en el campo, las inundaciones, reflexiones acerca del poder de la palabra y el lenguaje como medio de comunicación se dan cita en su interior, se entremezclan, se superponen y se potencian unos a otros, recogiendo en una suerte de polifonía los matices y acentos, lo perecedero con lo eterno. Resulta una buena aproximación al universo construido a partir de imágenes cotidianas con un puñado de palabras sentidas, pero no menos expresivas.
Luego, encontré una lacónica y lavada reseña de Te pido un taxi, de Fernanda Nicolini y Mercedes Halfon, editado por Plaza & Janes, en medio de una revista destinada a placeres, donde el autor la tildaba de “chik lit” –como si eso fuera una mancha y no un género-. Como aun hoy, después de dos siglos, “el pueblo quiere saber de qué se trata”, me conseguí un ejemplar y lo encaré decididamente.
Es una novela que registra la realidad de dos amigas de clase media que cruzaron la treintena, a las que la vida no les sonríe. Julia, diseñadora de indumentaria, acaba de cortar su relación con Andrés –quien se apropia de su material y del local-; Bárbara, productora de un exitoso programa de TV se cuestiona su relación con un tipo que sólo resulta una compañía, justo en el momento en que se avecinan cambios en el equipo de conducción del canal.
La novela repasa la mayoría de temas que el universo femenino ha brindado no sólo a escritores afamados sino a guionistas de cine, series para canales de cable, etc. a saber: el regreso a la casa paterna y la lucha por la independencia; el sexo vs. el amor; la necesidad de realización personal, el jugarse por los sentimientos, la eterna búsqueda de la pareja con quien formar una familia y otros más. Lo que resalta en este caso es la fortaleza que brinda una amistad firme y sin dobleces cuando la adversidad se hace presente, como si toda desazón y abatimiento sólo pudieran ser superados a partir del aliento y el auxilio de los amigos. Quizás no sea más que un libro entretenido, con muchos clichés y guiños al lector, pero sin duda un fiel reflejo del sentir femenino, muy presente en el discurso de sites y blogs.


Leí Te pido un taxi exactamente por las mismas razones que vos. Debo decir que me pareció un libro de lectura agradable, entretenido. Quizás hubiera mezclado más las historias de cada quien; demasiado ordenado, por momentos.
Me anoto el de poesías, como para seguir espiando el aquí y el ahora. Gracias!
Gracias a vos, Estrella, por leerme. Comparto en que es muy ordenado -alternado, debiera decir-. El de poesía también es bueno; sólo que hay que tomarse un poco más de tiempo para meditarlo. Algunos poemas son muy divertidos!.
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